NOSY BE
A 15 kilómetros de la costa, Nosy Be es una isla volcánica cubierta de montañas dónde los ancianos cráteres forman diferentes lagos. Con el sobrenombre de “la isla de los perfurmes” por su cultura de ylang-ylang, cañas de azúcar, café, vainilla, pimientas y otras especies, la isla merce su reputación de pequeño paraíso.
Clima equilabrado, más húmeda y calmada, fondos marinos de una riqueza excepsional, playas de ensueño, paisajes encantadores…. La realidad corresponde bien a la imagen que vemos.
La instencia actividad rual, la autenticidad de sus pequeños pueblos de pescadores, la presencia de zonas naturales protegidas y de islotes casi inexplorables dan al visitante en numerosas ocasiones de sentirse en un destino largamente preservado.

Hell Ville
Paseando por el puerto, todavía pueden verse los antiguos cañones de los marinos en la largas y bellas construcciones de estilo colonial impregnadas por la humedas y los ciclones. La vieja prisión parece salir de un decorado de cine. Ya en el puerto, el único contro comercial está rodeado de árboles centenarios.
El gran mercado tiene mucha vida, típica de una organización social sakalava con influencia de las Comores.

Jardines y bosques del este
Este pequeño itinerario de un dia a permite descubrir las dos facetas, salvaje y cultivos, de la naturaleza de Nosy Be con sus plantaciones de ylang-ylang. Una tonelada de flores da un cuarto de litro de una esencia utilizada en perfumería. Unos agradables sentidos se puden sentir en el interior de la sila hacia Ambatozavavy y atravesar sus campos de dafés, pimientas, limoneros, árboles y arrozales.

Playas y montañas del oeste
En Ambatoloaka y sobre las dos bahías que le suceden se encuentran bellas playas de arena blanca. Un solo inconveniente, la presencia (según la estación del año) de moka fohy, unos mosquitos que están en la arena dónde sus picaduras son dolorosas.
Un poco más al norte, Djamandjary sobrevive de la caña de azúcar, dónde destilan el ron de 55º, célebre en todo el país.
Continuado hacia el nuorte encontramos la magnífica playa de Andilana. A medio camino, una pequeña ruta nos desvia hacía la cima del monte Passot, dónde hay una excepcional vista sobre toda la isla.

Las islas alrededor de Nosy Be:
Nosy Tanikely. Es una reserva excepcional dónde los amateurs de submarinismo podrán admirar en poco metros de profundidas en unas aguas increiblemente claras una larga muestra de fauna submarina.

Nosy Komba. Es la más visitada, a causa de sus lemures y de su infrastructura turística. Los lemures Macaco son numerosos y poco feroces.

Nosy Sakatia. Poco visitada a excepción de los pescadores próximos. Las piraguas hacen la travesía a partir de la playa de Djamandjary dónde existe un centro de submarinismo.

Nosy Iranja está al sur y Nosy Mitsio al norte son pequeños paraísosinmunes a cuatro horas de Nosy Be. La primera es conocida por sus tortugas, y la segunda es un archipiélago dónde la isla más grande está habitada. Las dos son ideales para la práctica de submarinismo y una estancia en playa lejos de todo.

DIEGO SUAREZ (ANTSIRANANA)
La ciudad de Antsiranana, llamada Diégo-Suarez se encuentra situada sobre un promontorio en el sur de una magnífica bahía (la segunda del mundo por su superficie después de la de Río de Janeiro). Siendo el tercer puerto de Madagascar, la ciudad cuenta con alrededor de 80.000 habitantes. La arquitectura general de la ciudad recuerda el más de medio siglo de presencia del ejército francés, edificios militares, Hotel de la Marina, el arsenal, las arterias rectilíneas y paralelas están allí para testimoniar este pasado próximo.  Llena de historia la ciudad cuenta con numerosas comunidades de las que la inmensa mayoría son comerciantes pero con orígenes distintos, yemeníes, somalíes, comorianos, chinos, indio-pakistaníes, franceses que cohabitan con las poblaciones Antankarana y Sakalava.
Diégo es una ciudad ruda y bella, sin término medio. El inmovilismo de las grandes arterias sin sombra contrastan con la animación que abundan en las aceras hasta que el sol se esconde. En la calle la noche llega tarde, con las pálidas luces de los bares y los vendedores ambulantes.
Diégo-Suarez ofrece una multitud de lugares naturales: la bahía reserva algunas playas idílicas, el Cap d’Ambre recela unos paisajes de una gran belleza mineral y el microclima de la Montagne d’Ambre permite descubrir los tesoros de un bosque húmedo en una región conocida como seca.
No pueden faltar: el cuartel popular de Tanambao III, con sus gárgolas, sus mercados y sus barracas, dónde se come, se vende en un ambiente coloreado. Los mercaderes de khat son tolerados por sus costumbre ancestrales llegadas de Arabia y del África del Este.

En los alrededores:
La playa de Ramena está a 20 kilómetro al este de Diego-Suarez. En la ruta hacia ella encontramos els islote llmada le Pain de Sucre, en media de la bahía dónde su color puede pasar del verde al azúl turquesa. En Ramena, se puede bañar con toda seguridad.

Ambohitra (Joffreville) y la Montaña de Ambre: Antes de la llegada de los franceses, esta región estaba prohibida. La tierra es muy fértil con abundancia de árboles frutales y florales. En el centro del parque nacional, a través de los senderos, se puede ir correctamente ya que están muy bien señalizados. En la pequeña casada se puede ver una buena fauna y flora. Camaleones, pájaros y mariposas son numerosas pero los lemures son difícilmente visibles. El camino hacia la gran cascada de Roussetes, a 82 metros, es más difícil pero nos permite contactar con los lemures.

En la ruta de Ambilobe:
El lago sagrado de Antanavo, le leyenda nos explica que los cocodrilos que la habitan son los antepasado de los pobladores actuales que afirman reconocer sus ascendientes y les dan nombres humanos. Están alimentados con carne de zebu después de ceremonias rituales, los sábados, cuando los cocodrilos se asoman a la orillo por los cantos de los habitantes de la zona.
El macizo de Ankarana es el dominio de los espectaculares tsingys, relieves carcásticos de agujas calcáreas de unos cien metros de altitud. La region tienen un 80 kilómetros de grutas y ríos subterráneos y una fauna rica en lemures.