ANTANANARIVO
La capital de Madagascar fue fundada en el siglo XVII con el nombre de Tananarive, en el centro de la isla domina una fértil zona arrocera y en el centro industrial del país se  produce tabaco, alimentos industrializados, tejidos y artículos de piel. Su población es de 663.000 habitantes.

Entre sus atractivos turísticos se encuentran el viejo palacio real y el Zoma o mercado, construcción multicolor que los viernes se amplía tanto que casi cubre todo el centro de la ciudad. En la ciudad alta de Antananarivo (antigua Tananarive), el Rova, ciudadela fortificada de comienzos del siglo XII, alberga tumbas reales y palacios tradicionales. El Manampisoa (»Crecimiento de Belleza») es el museo histórico donde predominan mobiliario, joyas, platos y sombrillas. Al lado, el palacio de Plata, mansión de madera decorada de frescos reales en el estilo de las imágenes populares. Más lejos, las cuatro célebres torres de piedra rojiza del palacio de Ranavalona I, dominan la ciudad. La ciudad baja es más viva allí podemos encontrar el mercado (Zoma) con centenares de sombrillas blancas que inunda al visitante de perfumes exóticos entre pabellones cuyos tejados recuerdan la espalda de los cebúes. La escalera de Lastelle (muy fotografiada) escala la roca de Ambatonakanga, en cuya cima se encuentra la plaza de la Independencia y donde podemos disfrutar de unas maravillosas vistas sobre la universidad y el pequeño lago Anosy.
A ver: El palacio de la reina: Ha sido construido sobre el lugar más elevado de la ciudad.  Un incendio lo destruyó y un protector trabajó para su recontrucción.
El mercado de Zoma, “vendredi” en malgache, solo algunos lugares de mercados semanales han sido delimitados para el artista, pero aún no ha estado verdaderamente establecido.
EL museo de arte y de arqueología: objetos de culto, utensilios domésticos y agrícolas, juguetes, instrumentos de música y piezas arqueológicas.
Las casas misionarias: típicas de la antigua ciudad con sus fachadas y balcones soportados por pilares de ladrillos.
El barrio de Isotry: donde se encuentra el mercado de madera, reventa, ropa usada, chatarra,...  
El parque de Tsimbazaza: con una formidable variedad de plantas pegadas entre unos árboles centenarios y unos lagos cubiertos de nenúfares.  El parque presenta las especies de lemures de la isla, un vivario, tortugas, cocodrilos, carnívoros y pájaros.  La Academia malgache esconde un pequeño museo sobre la naturaleza y las tribus de Madagascar.


ANTSIRABE
Los franceses lo convirtieron en un lugar de cura, con un hotel , un establecimiento termal y diversos edificios que le dan un caché retro.  Antsirabé es famoso por sus productos frescos (charcutería, quesos), la calidad de sus frutos (manzanas, peras, kakis) y su agua mineral gaseosa. A 1500 m. de altitud las noches pueden ser más que frescas entre mayo y septiembre.
La otra atracción de la ciudad es el establecimiento termal, a la orilla del lago
A 170 Km de Antananarivo, Antsirabé está rodeada de montañas volcánicas y disfruta de un clima agradable.  El primer centro termal de clima vivificante se construyó en 1917. Existen numerosas excursiones en torno de la ciudad, sobre todo el lago de Andraikiba (club náutico) y el lago negro de Tritiva en el interior de un tronco de cono volcánico. Es la única ciudad de la región central que puede visitarse en “pousse-pousse” (tipo de carro tirado por una persona).

En Antsirabé admiramos el espectacular Hotel Des Thermes acogió al Rey Mohammed V de Marruecos durante su exilio a Madagascar.

Andraikiba
A 7 Km al Oeste de Antsirabé, es un lugar muy aconsejable para pasear, su lago casi circular puede llegar a los 165 metros de profundidad.

Tritriva
A 17 Km al suroeste es el lago-cráter más famoso de Madagascar. Con una inquietante leyenda: aquí se suicidaron el Romeo malgache y su Julieta, y en su lugar aparecieron dos lianas que todavía pueden verse. Sus aguas poseen una particularidad inexplicable: descienden en épocas de lluvias y aumentan en la estación seca.

RANOMAFANA
Si se imaginan una hondonada envuelta de montañas de un verde sombra, un pequeño pueblo construida cerca de las aguas de una estación termal, de tascas sirviendo cangrejos de río, aguacates y pomelos, la proximidad de un denso bosque repleto de lemures, esto esto en Ranomafana. Una parada ideal para detenerse y acercarse a sus ríos y del fresco de su clima y descubrir la fauna malgache.
El interés de Ranomafana reside en el bosque tropical húmedo que le envuelve. En el Parque Nacional, los senderos disponibles nos permite penetran el el bosque y observar algunas de las doce especies de lemures y de las noventa y séis especies de pájaros de la region.

FIANARANTSOA
Es la capital de los Betsileo y posee una semejanza asombrosa con Antananarivo. Se recomienda una visita a la “ciudad vieja” con sus callejuelas, escalinatas y su templo protestante construido en 1859.
Desde la Colina de Kianjasoa (1374m) observaremos una impresionante vista de toda la ciudad.
Basse-Ville es la zona más pobre pero también la más animada de la ciudad, con la oficina central de correos, una estación de tren sorprendente de estilo suizo y paradas de taxi-brousse. Nouvelle-Ville se cuenta como su zona comercial, con bancos y hoteles, pero el distrito más hermoso es Haute-Ville, situado en lo alto de una colina con vistas sobre el resto de distritos. Posee hermosas callejuelas, un ambiente tranquilo y panorámicas pintorescas al lago Anosy y a los arrozales de los alrededores. Haute-Ville se distingue desde abajo por un manojo de campanarios; a causa de una intensa actividad misionera, Fianar constituye la ciudad con mayor presencia católica en Madagascar.
En los alrededores de Fianarantsoa: Ambalavao: donde se fabrica el papel de Antaimoro, nombre de la etnia de la costa sur-este.  Los Antaimoro habían heredado de los árabes la técnica de la fabricación del papel y descubrieron la avoha, un arbusto cuya fibra les permitía realizar un soporte sobre los que transcribir los manuscritos sagrados, textos religiosos y fórmulas mágicas.
El taller de Ambalavao: funciona según los mismos métodos: trituración de fibras con mazos y secado sobre marcos de lienzo.  La inclusión de flores secas en los colores vivos en definitiva un arte atractivo (cuadros, cartas, envolturas, pantallas).
La región es famosa por sus famadihana ( el retorno de los muertos).  Con un poco de suerte, tendran la ocasión de asistir  a una de las ceremonias.  Ambalavao es también famosa por la calidad de sus vinos.
El macizo de Andrigitra: dominada por el pico Boby (2.658 m.), esta región montañosa es una reserva íntegramente natural. Los más deportistas podrán ir a la cima ( 10 horas de marcha).  Para los demás podrán admirar el maravilloso entorno con un suave paseo.  Según los habitantes de la región, el macizo resguarda los espíritus de los antepasados.

AMBOSITRA
Ambositra es famosa por su arte con madera.  Con sus altas casas de ladrillo, sus barandillas, y sus contraventanas de madera esculpida, sus callejuelas en pendiente.  Posee el típico paisaje malgache de los arrozales en terraza, sus montañas y sus bosques ofrecen múltiples posibilidades para practicar el senderismo. Es la capital malgache de la marquetería.
En los alrededores: El bosque Tanala y los tradicionales poblados Zafimaniry: En el límite del acantilado que desciende hacia la plana litoral se ha visto nacer el arte de la madera al “estilo Zafimaniry”, famoso en el mobiliario malgache. Estas comunidades preservan el estilo de vida en contacto directo con la naturaleza, las cuáles no son accesibles más que a pie.